domingo, 22 de enero de 2012

Recuerdos

Recuerdo aquellas noches. Aquellos días.

Envueltos en las sábanas, tirados en la cama solo con la ropa interior, o una camiseta.

Echo de menos tu aliento de recién levantado. Tu aroma a dulces sueños.

Echo de menos tus besos de caramelo. Tus caricias, que me hacían estremecer, y al mismo tiempo me transmitían tanta calma...

Echo de menos quedarme tirada en la cama mirándote, mientras duermes.

Echo de menos usar tu brazo o tu pecho de almohada, y tus ronquiditos de nana de cuna.

Echo de menos despertarme cada mañana sintiendo cómo te acercas a mí y te abrazas a mi cuerpo por la espalda.

Echo de menos mirarte mientras duermes, besarte y ver cómo se dibuja una sonrisa en tu cara y te vuelves a dormir.

Echo de menos tus mejillas calentitas al recién despertar.

Echo de menos besar tus labios, abrazarte, acariciarte, apoyar mi cabeza junto a tus piernas mientras miras el PC y abrazarme a ti.

Echo de menos comer contigo a mi lado, y sorprenderte mirándome mientras como.

Echo de menos pasear contigo, cogida de tu mano.

Echo de menos montarme contigo en tu coche y poner mi mano en tu pierna, mientras me relajo escuchando tu música.

Aunque parezca mentira, echo de menos rebuscar las monedillas en mi monedero para los peajes a contrarreloj y dártelas corriendo.

Echo de menos esperarte en la calle sabiendo que vas a recogerme, que te estoy esperando a ti.

Echo de menos aquella vez que me lamiste la comisura mientras comíamos porque me había manchado.

Echo de menos sentirme tan querida como me sentí estando contigo.

Echo de menos tu atención, tu cariño, tu ternura.

Echo de menos oír tu voz en mi oído, sentir tu aliento en mi cuello, sentir el calor de tu cuerpo fundiéndose con el mío.

Te echo tantísimo de menos.


Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario