martes, 20 de diciembre de 2011

¿Necesidad? ¿Deseo?

Tal vez ahora mismo solo necesito un poco de apoyo. Pero no sé dónde encontrarlo.

Me siento tan hundida que no sé a qué agarrarme, no sé en qué apoyarme ahora mismo para no hundirme completamente en el fango, y poder permitirme salir a la superficie. A respirar.

Ciertamente tal vez ni siquiera he estado arriba jamás. Toda mi vida he vivido en un enorme vacío, un enorme agujero negro que me succiona y no me deja ver la luz. Aunque estoy completamente segura de que estoy ahí porque así lo quiero.

O tal vez no lo quiero, pero NECESITO estarlo. Esa es palabra. Necesidad.

Tal vez mi mente necesita estar podrida. Tal vez siempre necesito un motivo por el cual sentirme mal; si no no me siento viva. Aunque bueno, ¿qué tipo de vida es aquella llena de lágrimas y desilusión? Mi vida.

Es toda aquella llena de inseguridades y miedos que te impiden seguir adelante. Que te impiden mirar hacia arriba para ver el sol.

La verdad es que es como si tuviese una cadena atada al cuello, que no me deja moverme. Como aquel marzo del 2007. ¿O era 2006? La verdad es que ni siquiera puedo recordar cuándo fue.

Cadena corrediza y fría envolviendo mi cuello, cuyo extremo opuesto permanecía atado a la lámpara de mi habitación. Y curiosamente en aquel momento me sentía... ¿Bien? No sé, en aquel entonces era lo que más deseaba. ¿O tal vez la palabra es, de nuevo, NECESITABA?

Necesidad. Una palabra muy corriente, pero que seguramente ni siquiera estoy usando de la forma adecuada. Aunque la verdad es que lo sentía así. NECESITABA escapar.

Escapar de la vida con una cadena. Y ahora, precisamente, necesito escapar de la cadena para ATARME a la VIDA.

Qué de vueltas da todo. Qué confusa estoy. Y qué poco comprendo de mí misma, y del mundo.

Me siento tan pequeña.

SOY tan pequeña.

NECESITO un empujón...

Necesito TU ayuda. O caeré. Tal y como estoy cayendo ahora mismo. Y, cariño... Si caigo esta vez, no sé si sabré volver a levantarme de nuevo. No sé si podré.

Lo que sí que sé, y tengo muy claro, es que no puedo con esto sola.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Sentimientos

Es él quien me demuestra que no tengo nada que envidiarle a ninguna chica, que ninguna es superior a mí.
Es él quien me hace sentir única, especial... Y perfecta, aunque no lo sea.
Es él quien me saca una sonrisa cuando lo necesito. El que hace que sea feliz. El que me pone la piel de gallina con solo una palabra.
Es él quien hace que me ponga tan nerviosa y caliente, que me entran calores, me pongo roja y me mareo. La única persona capaz de hacer eso.
Y es la única persona capaz de sacarme de la cabeza toda la mierda que empieza a pudrirla.
El único que saca de mi corazón todo mal sentimiento, para que pueda sacar a relucir lo mejor de mí.
El único que me hace sentir un poco más humana, y hace que deje mi escudo a un lado y muestre mi corazón.
Con él me siento tan vulnerable... Y al mismo tiempo invencible. Junto a él soy capaz de cualquier cosa, con muchísima fuerza...
Pero al mismo tiempo sé que cuando quiera hacerme daño, seré la persona, o el ser, más vulnerable que ha existido jamás.
Y no sé si eso es bueno, si debería. Pero lo cierto es que confío plenamente en él. Y en cierto modo sé que jamás va a hacerme daño.
Al menos no intencionadamente. Pero todos sabemos que a veces nos sentimos atacados. Un malentendido. Una confusión. Un escudo. Y caput.
Con un segundo que se sienta atacado y quiera defenderse, yo ya habré caído. Completamente. Como un pequeño ser indefenso.
Y solo querré abrazarme a él, a su protección, abrazarme a su pecho y no soltarle. Sin tener en cuenta que es él quien me ataca.
Y aunque sé que nunca me ha hecho tanto daño, que todo es hipotético, me da miedo. Me da miedo ser tan vulnerable.
Pero, qué coño... Si es él quien me da la fuerza para seguir levantándome cada mañana con una sonrisa. Que le jodan a la inseguridad.
Le quiero tantísimo... Tanto tanto tanto...
Cree que le tengo idealizado. A ver cuándo se da cuenta de que no me importa el físico, ni sus problemas, ni sus defectos, ni nada de eso.
A ver cuándo se da cuenta de que lo que realmente me importa es cómo me siento cuando estoy con él. Cómo soy cuando estoy con él.
Lo que realmente amo, es cómo soy desde que le conozco. Cómo me siento. Cómo pienso. Cómo me comporto.
Lo feliz que me hace ser solo con una sonrisa. Solo con una palabra. Solo con un "te quiero". Qué coño, solo con un "hola".
Solo con la idea, con la esperanza de que tal vez pueda hacerle un poquito más feliz. Con eso, ya me siento la persona más feliz del mundo.
Y eso, mi vida... Eso no se puede idealizar. Eso o se siente, o no se siente. Y yo lo siento. Por ti. TE QUIERO.
Y se lo gritaría a todo el mundo si me dejases. Si quisieses. Porque no me importa que todos lo sepan. Lo que me importa es que lo sepas tú.
Y si tuviese la certeza de que no me iba a dificultar el ir a verte, se lo diría incluso a mis padres: Papá, tengo novio.
Es un chico de 20 años, se llama Dani, y vive en Barcelona. Lo conocí en internet hace tres meses y estoy ENAMORADA hasta las trancas de él.
Me habla y me trata como si fuese su mundo, y me hace sentir la chica más maravillosa que existe. Es realmente encantador.
Es el mejor chico que he conocido en toda mi vida. El que más feliz me ha hecho, papá.
Y nada me haría más feliz que saber cómo es un abrazo suyo papá. Un beso. Una caricia. Poder mirarle a los ojos y ver su sonrisa.
Soy tan feliz cuando me habla. Soy TAN feliz. Que se me llenan los ojos de lágrimas cada vez que me dice "te quiero", de felicidad.
Y tal vez sea una locura, papá. Tal vez me he enamorado muy pronto. Tal vez ni siquiera sé lo que es el amor aún.
Pero solo el amor puede hacer que me sienta tan feliz. Lo sé. Sé que solo el amor puede hacerme sentir así de bien.
Así que no sé si es el amor de mi vida. Seguramente no lo sea. Soy tan pequeña aún. Cómo voy a saberlo.
Pero, ¿y si lo es? Déjame intentarlo. Déjame quererle. Déjame ir con él cada vez que pueda. Por favor, papá. Estoy TAN enamorada.
Es la primera vez que siento algo tan fuerte. Y además por alguien que está tan lejos. Por alguien que jamás he visto, o sentido.
Pero me hace más feliz que cualquier otra persona que haya podido conocer cara a cara. Y eso es realmente increíble. Que sea tan feliz.
Me encantaría presentártelo papi. Que lo conocieses y mamá y tú, y Andrés, me dijéseis qué os parece, con una gran sonrisa.
Y que estuviéseis tan felices como yo por haberlo conocido.
Todo esto le diría. Y tal vez me entusiasmaría tanto, que le hablaría aún más de ti.
Porque me siento tan feliz de haberte conocido que no quiero ocultárselo a absolutamente nadie.
Obviamente no se lo voy a contar a mis padres. No es lo mismo que piensen que voy a ver a dos amigos, a que voy a ver a mi novio cuando vaya.
Pero lo cierto es que estoy deseando que llegue el día en que no tenga que ser un secreto.
Y sé que va a pasar mucho tiempo hasta entonces. Lo sé. Pero bueno... soñar es gratis, y de ilusiones también se vive.
Sé que llegará el día en que deje de pensar que te avergüenzas de mí, y que pensaré "quiere ser discreto, símplemente".
Pero no puedo evitar sentirme insegura y pensar "si le preguntasen, ¿realmente sería sincero, o mentiría y diría que no tiene nada conmigo?".
Me da miedo la idea de que le de igual perderme, o que no le diga nunca a nadie lo nuestro. Me da miedo que no me valore.
Que no me tenga en cuenta, o... Muchas cosas más que no tiene sentido que piense, pero no lo puedo evitar. Tengo tanto miedo.

Ojalá...

Ojalá pudiese dejar de llorar. Dejar de sentir tanto odio. Ojalá...
Ojalá no discutiésemos cada día.
Ojalá pudiese hacerte feliz.
Ojalá creyeses en la felicidad.
Ojalá te hubiese hecho aunque sea creer en la felicidad, solo un segundo.
Ojalá solo una sonrisa bastase.
Ojalá pudiese quitarte todas las pesadillas de la cabeza.
Ojalá se solucionasen todos tus problemas.
Ojalá pudieses dormir en paz cada noche.
Ojalá no fuese yo quien te quita el sueño.
Ojalá no pensases más en ella, y en todo el daño que te hizo.
Ojalá siempre llevases una sonrisa en la cara.
Ojalá fuese yo el motivo de todas tus sonrisas.
Ojalá siempre comieses y durmieses bien.
Ojalá fuese capaz de hacer algo.
Ojalá no tuvieses que coger tu coche nunca más, para irte a desahogarte.
Ojalá pudiese abrazarte y hacerte sentir mejor.
Ojalá pudiese besarte y hacer que te olvidases del mundo entero.
Ojalá pudiese mirarte a los ojos.
Ojalá me quisieses como yo a ti.
Ojalá nunca sintiese que te avergüenzas de mí o de nuestra relación.
Ojalá no te importase decirme "te quiero" abiertamente, sin disimular ni bromear.
Ojalá estuvieses orgulloso de mí.
Ojalá estuvieses orgulloso de estar conmigo.
Ojalá pudiese sonreír a tu lado, mientras te cojo la mano y damos un paseo.
Ojalá se acabasen todas mis dudas.
Ojalá no discutiésemos nunca más, o al menos no por tonterías.
Me siento tan impotente. Tan inútil.
Ojalá todo fuese perfecto, aunque la perfección no exista.
Ojalá no me volviese a sentir mal por tu culpa.
Ojalá pudiese concentrarme.
Ojalá estuvieses aquí conmigo.
Te quiero tantísimo...
Deseo tanto abrazarte...
Te echo mucho de menos. Lo sabes... ¿no?