jueves, 3 de julio de 2014

¿Toda historia tiene un final? Espero que la nuestra no...

No sé qué puede estar pasando por tu cabeza, pero estoy completamente segura de que difiere mucho de la realidad que estoy viviendo. Si crees que todo esto está siendo fácil para mí estás muy equivocado. Tú mismo me dijiste que me centrase en ser feliz y divertirme, y eso hago. Procuro estar el menor tiempo posible en casa porque absolutamente todo me recuerda a ti. No hay día que no me arrepienta de haberlo dejado contigo y que me replantee volver a lo de antes. Es entonces cuando pienso en lo infeliz que he sido este último año y decido mantenerme firme en mi nefasta decisión. Cuando estoy lejos de casa me evado de todo esto y es como si viviese otra vida... y es lo que me llevo. Es lo que me mantiene en pie.

No me atrevo a decirle a mis primas, a mis tías... que lo hemos dejado. Y no me atrevo porque aún no asimilo que no vas a formar parte de mi vida, porque aún tengo esperanzas en lo nuestro. Aún me cuesta hacerme a la idea de que la persona con la que pensaba que compartiría toda mi vida ya no va a formar parte de ella. Y no lo asimilo porque cuando intento hacerlo me duele, y prefiero dejar de pensar en ello.

Eres la persona a la que más he amado a lo largo de mi vida, y te sigo amando. No te he dejado porque ya no te quiera, o porque mis sentimientos hayan cambiado. Ojalá hubiese sido así... esto sería mucho más fácil. No hay día que no me acuerde de tu risa, de tu voz autoritaria y decepcionada por mi culpa, de tus palabras de consuelo que tanta calma me transmitían. De las primeras noches en las que no podía dormir con tus ronquidos y lo pronto que me acostumbré a ellos. De tu carita somnolienta por la mañana. De nuestros paseos en tu coche. De la música a todo volumen y nuestras voces cantando sobre ella. De tu cara al probar un mojito nuevo. De tu sonrisa cuando me veías disfrutar de tus hamburguesas. De tus "¿estás comiendo bien? ¿Ti? Me alegro". De tus miradas de reojo cuando te decía que "El Señor de los Anillos" era un rollo y no me gustaba. De tus rabietas cuando perdíamos en LoL por mi culpa. De cómo te quejabas cuando quería conducir yo. De cuando me decías que "MyHyV" me iba a dejar gilipollas. De cómo te metías con el tamaño de mi cabeza. No hay noche que no llore antes de dormir pensando en lo injusto que es todo esto y en lo muchísimo que te extraño. No hay canción que escuche y no me recuerde a ti, imagen graciosa que vea y no quiera pasarte para que te rías con ella, acto que lleve a cabo sin pensar en qué opinarías tú al respecto. No hay momento que no te eche de menos, no hay día que no me pregunte cuánto más habría tenido que esperarte para que volviésemos a estar bien. No hay día que no sufra esto igual que estás sufriendo tú... aunque tú estés más jodido que yo.

He conocido a alguien, sí. Alguien que me hace reír a todas horas cuando estoy con él, que hace que por un momento no sufra tanto esto que estamos viviendo. Pero no te equivoques. Ese alguien no me hace sentir lo que me hiciste sentir tú cuando nos conocimos a través de una pantalla. Ese alguien no me hace marearme con sólo un susurro, no me hace desearle con un sólo "peque", no me hace llorar de ilusión con un simple "pronto", no me hace calmarme en mitad del llanto con un simple "shhh, ya, tranquila"... Ese alguien no me hace sentir ni la milésima parte de lo que me haces sentir tú... y no creo que llegue a hacerlo. Simplemente me hace feliz. Y es lo único que quiero ahora, ser un poquito feliz.

No sé si tardaré más o menos en olvidarte, si te soy sincera no creo que te olvide jamás. No sé cuánto tardarán mis sentimientos en cambiar, ni si será este chico el que provocará tal cambio. Lo único que sé es que te amo, que nuestra relación no me hacía feliz y que ha llegado el momento en que necesito cambiar esta situación si no quiero consumirme y pasar otro año, u otros dos, tres o cuatro años tan mal como he pasado estos últimos meses... este último año.

Sé que necesitas alejarte de mí para no sufrir tanto, lo sé perfectamente. Pero no quiero que lo hagas creyendo algo que no es cierto, o pensando que no me importa perderte. Eres la mejor persona que he conocido jamás, la que más feliz me ha hecho, la que más me ha aportado, a la que más he amado -y amo-, y eso no va a cambiarlo tu situación económica. Y esto significa que no quiero perderte NUNCA. Esté con quien esté, si es que acabo estando con alguien.

Sigo queriendo verte, sigo queriendo besarte, sigo queriendo abrazarte, sigo queriendo estar contigo el resto de mi vida. Pero no puedo continuar así, sin saber siquiera cuándo vamos a vernos, sin saber qué hacer, sin saber cuánto voy a tener que esperar, sin saber cuánto más van a empeorar las cosas... porque las cosas siempre pueden ir a peor, y ya llegamos al punto de vernos dos veces al año tres días cada una. Y la única salida que he encontrado es salir... y no volver a casa hasta que estoy lo suficientemente cansada como para caer rendida sin pensar. Cada día tu ausencia se me hace más dura... pero no hay nada más que pueda hacer. Sabes que lo he intentado todo. Si se te ocurre algo sólo dímelo... pero si no hay ninguna solución ¿qué hago? 

No hay día que no me sienta como la peor mierda que existe y como una maldita egoísta por haber tomado esta decisión. No hay día que no me arrepienta. No hay día que no me duela. No hay día que no la lamente. Pero ¿qué hago?... Era imposible seguir sin hacernos más daño.

Te quiero. Te quiero con toda mi alma, Dani. Pero quererte me duele, y si las cosas no cambian necesito dejar de hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario